912 060 323 - 619 991 900

¿Animales sanos, alimentos seguros?

¿Animales sanos, alimentos seguros?

Escrito por en Feb 12, 2018 para Blog

  1. Hace tiempo que el consumo de carne no deja de bajar en España[1].
  2. Al mismo tiempo, el consumo de productos ecológicos no deja de crecer[2].
  3. La principal razón de inicio en el consumo de productos ecológicos en nuestro país son los motivos de salud[3].
  4. Los aspectos relacionados con una alimentación “sana y natural” se manifiestan en la preocupación por consumir alimentos no industrializados y sin aditivos, así como por un elevado consumo de frutas y hortalizas frente al más moderado de carnes rojas[4].

En mi opinión, estos datos (que, me consta, alarman al sector cárnico desde hace tiempo) deberían inducir a todos los eslabones de la cadena – producción, transformación y distribución de la carne – a preguntarse el porqué de estos cambios en nuestros hábitos de consumo. Sin embargo, la preocupación del sector no ha sido esa, sino que ha optado por centrar todos sus esfuerzos en tratar de incitar a lxs consumidorxs, a través de estrategias de marketing y comunicación de dudoso trasfondo ético[5], a que sigan (sigamos) consumiendo más carne. Así, sin más. Como esperando un acto de fe por nuestra parte (que, por otro lado, en muchos casos se da). Ni que decir tiene que la apuesta por esta opción ha sido liderada mayoritariamente por la industria, cuando no directamente impuesta por ella.

Tampoco es de extrañar que se haya optado por ese camino. Al fin y al cabo, todxs nosotrxs (lxs consumidorxs) estamos inmersos en un sistema que promueve que vivamos (y, por ende, que consumamos) sin ningún tipo de espíritu crítico. Lo queremos bueno, lo queremos barato y lo queremos ya. Para animarnos, el sistema cuenta con leyes (muy duras, ¡durísimas!) sobre seguridad alimentaria, bienestar animal y medio ambiente que nos permiten dormir europeamente tranquilos. Sin necesidad de obligarnos a cuestionar si comprar ese lomo de cerdo tan baratito es ético, decente o incluso seguro. Pero, ¿de qué sirven las leyes si no existe conciencia?

Todo esto viene a cuento de la emisión, el pasado domingo, del programa Salvados sobre la industria cárnica y que supuso un jarro de agua fría sobre nuestras conciencias adormecidas. En él pudimos ver, sin filtros ni paños calientes, la máxima expresión de crueldad de este sistema que nos invita a participar de la fiesta del consumo sin cuestionarnos absolutamente nada de lo que hacemos.

Y es que, sin este adormecimiento de las conciencias, ¿cómo podríamos explicarnos que ganaderxs maltraten así a sus cerdos? ¿O que empresas esclavicen así a sus empleadxs? ¿O que veterinarixs pasen por alto las condiciones de producción de determinadas granjas? ¿O que la administración pública se desentienda de todo lo anterior? Todas estas preguntas tienen su respuesta en este sistema que nos posiciona en el mundo como consumidorxs (sin conciencia pero con derecho a consumir) desde el día en que nacemos y que, para ello, se esfuerza en despojarnos de nuestra empatía, esa cualidad humana que debería implicar mucho más que ponerse en la piel del otro.

Hace tiempo que se nos empuja a desestimar las emociones empáticas a la hora de asumir posiciones éticas hacia determinados grupos de personas o animales. Ahí entra en juego, de una manera determinante, el imaginario cultural que compartimos como sociedad y que nos muestra que hay personas muy diferentes a nosotrxs (que, por supuesto, no pueden aspirar a tener nuestros mismos derechos) y animales sin ojos ni boca (que, por supuesto, no pueden parecerse en nada a lxs perrxs y gatxs con los que compartimos nuestras vidas a diario).

Fotos extraídas del Programa Salvados Stranger pigs

Fotos extraídas del Programa Salvados Stranger pigs

Aún con la dureza de lo emitido y visto, todavía hay personas (recuerden: esos actos de fe que se nos pide como consumidorxs y profesionales, y de los que hablábamos antes) que sostienen que ha habido manipulación de la información por parte de Évole. Cabe recordar que el programa también mostró, en sus primeros minutos de emisión, una granja de porcino ecológico en la que daban ganas de entrar a vivir. Es decir, creo que no hay duda de que en España existen ganaderxs que producen de otra forma y que Évole trató de poner el acento en que, por mucho que tengamos fe, hay realidades a las que debemos enfrentarnos. Forzarnos a hacer una reflexión sobre todos los modelos de producción no debería abocarnos únicamente a la disyuntiva de “o todos o ninguno”. Granjas como la que se muestran en el programa existen. Tanto la ecológica como la de película de terror. Y cerrar los ojos ante ello no hará que desaparezcan ninguna de las dos.

El poso más dramático que deja el programa, en mi opinión, es que, por muy elevados estándares de bienestar animal que tengamos en la Unión Europea, por muy duras que sean nuestras leyes, una sociedad sin empatía (por los animales, mucho menos si son de abasto, y por las personas, mucho menos si son negras y vienen de países lejanos) nunca castigará como es debido a una industria como la cárnica o a una empresa como El Pozo ni premiará como es debido a una granja como la que salió al inicio del programa. Y es ahí donde creo que podemos entrar nosotrxs. Lxs consumidorxs. Lxs únicxs que podemos forzar al sector cárnico a replantearse sus estrategias para convencernos. Y donde entran programas como  éstos, que son los únicos capaces de enfrentarnos con esa parte de empatía que algunxs ya habíamos perdido por el camino.

Lo que vimos el domingo en televisión fue brutal. Terrible. Pero la marca El Pozo continúa a día de hoy en los lineales de los supermercados españoles, la granja grabada continúa abierta y la ministra del ramo sale en televisión, muy ufana y obediente[6]

defendiendo que la nave en las que estaban los animales grabados por el programa era, en realidad, un lazareto. ¡Un lazareto[7]! (como veterinaria, la versión orquestada sobre el lazareto es lo que más me indigna y avergüenza de todo).

Es necesario que ganaderxs, veterinarixs, industrias, empresas de la distribución, y administración pública escuchen (y me consta que algunxs ya lo hacen). ¡Déjennos ver lo que pasa en sus granjas y sus empresas[8]! ¡Cambien su manera de tratar a animales y empleadxs! ¡Implíquense decididamente en el cambio que viene o se quedarán atrás! Otra forma de consumir y producir es posible y algunxs estamos dispuestos a acompañarles en el camino.

 

 

Veterinaria resiliente.

 

 

 

 

1] En 2016 el consumo de carne retrocedió un 1’7% en comparación a 2015 y desde 2012 se produce una reducción constante en la demanda de carne en nuestro país. “Informe del consumo de alimentación en España 2016” (página 55), Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. http://www.mapama.gob.es/es/alimentacion/temas/consumo-y-comercializacion-y-distribucion-alimentaria/informe_del_consumo_de_alimentos_en_espana_2016_webvf_tcm7-460602.pdf

[2] Según los últimos datos publicados en el informe “Definición y evaluación de estrategias de potenciación de capacidad de interlocución y vertebración del sector de la producción ecológica de España”, de PRODESCON para el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.  http://www.mapama.gob.es/es/alimentacion/temas/la-agricultura-ecologica/informevertebracionsectorecologicoano2016-informefinal-definitivo_tcm7-476330.pdf

[3] “Caracterización de compradores de productos ecológicos en canal especializado” (páginas 26 y 27) http://www.mapama.gob.es/es/alimentacion/temas/la-agricultura- ecologica/caracterizaciondecompradoresecologicosencanalespecializadojul17_tcm7-464868.pdf, el consumo de productos ecológicos creció en 2016 un 12’7% (con un valor de casi 1.700 millones de euros) respecto al año anterior.

[4] “Estudio de las preferencias de consumidores y distribuidores especializados respecto del producto ecológico” (páginas 5 y 6). https://ageconsearch.umn.edu/bitstream/28765/1/02020093.pdf

[5] “¿Periodistas anunciando productos El Pozo?”, eldiario.es (10 de febrero de 2018) .http://www.eldiario.es/zonacritica/Periodistas-anunciando-productos-Pozo_6_738136204.html

[6] Tras la emisión del programa se ha filtrado que INTERPORC, la organización interprofesional que engloba a organizaciones de ganaderos, industria cárnica y distribución comercial del sector porcino, remitió el pasado 31 de enero una carta a la Ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, para pedirle su apoyo público al sector ante los medios y la opinión pública. https://www.economiadigital.es/directivos-y-empresas/la-patronal-del-cerdo-pide-auxilio-a-la-ministra-para-lavar-su-imagen_535802_102.html

[7] Lazareto (según la RAE): “Establecimiento sanitario para aislar a los infectados o sospechosos de enfermedades contagiosas.” En ganadería se trata de un espacio dentro de la granja en el que alojar a los animales que, por motivos de carácter sanitario, han sido separados del resto sobre todo para evitar la propagación de enfermedades (y proceder a su tratamiento y recuperación, en caso de que sea posible).

[8] INTERPORC fue invitada a participar en el programa hace casi un año. Declinaron la invitación y ahora se esfuerzan en convencernos de que todo lo que vimos no sólo es mentira sino que está manipulado, al tiempo que se felicitan porque estiman que el impacto que tendrá el programa sobre el consumo de carne será mínimo.

 

 

 

 

 

 

Comentar

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies